Tratamientos

Camilla termomasajeadora

Esta camilla termomasajeadora con piedras de Jade te permitirá disminuir dolores de cabeza, cervicales, lumbares, musculares, artritis, estrés, depresión, problemas digestivos, drenaje linfático, además permite mejorar la circulación y controlar el peso, reduce las crisis asmáticas, reduce los índices de colesterol, favorece la expulsión de toxinas, alivia el estreñimiento y mejora la calidad de vida de pacientes hipertensos.


Cervicalgia

¿En que Consiste?

Es el dolor cervical general provocado por procesos artrósicos, inflamatorios, traumáticos o por trastornos musculares de dicha región. Producen limitación de la movilidad del cuello y la adopción de posturas antidolor.

En numerosos casos se produce una irradiación de dolor hacia los hombros, brazos, manos, probablemente estemos ante una cervicobraquialgia producida por la compresión de un nervio. Dolores de cabeza también pueden estar producidos por la congestión de la musculatura suboccipital o de una pérdida de movilidad en la zona alta cervical.

Muchos de los casos que vienen a consulta por cefaleas suelen estar provocados por problemas cervicales, bien por tensión muscular o bien por un problemas mecánico en los segmentos altos cervicales. El tratamiento con masaje y el restablecimiento de la movilidad de las vértebras en las que haya fijación es muy efectivo y el paciente nota la mejoría en muy poco tiempo.

El tratamiento a aplicar es relajación de toda la musculatura cervico-dorsal, escapular y elastificación de la musculatura flexo-extensora, lateralizadora y rotadora del cuello. Posteriormente se devolverá la movilidad a los segmentos que la hayan perdido y se realizarán tracciones suboccipitales con el fin de facilitar el riego en los espacios vertebrales y la absorción de algún posible edema.


Dorsalgias o dolor de espalda

¿En que Consiste?

Es el dolor producido en la zona media de la espalda, es decir en las vértebras dorsales situadas entre la zona cervical y lumbar.

Las 12 vértebras dorsales tienen la característica anatómica de soportar las costillas a ambos lados, lo que junto al esternón forma lo que llamamos la caja torácica. Este conjunto provoca que exista una falta de movilidad del conjunto y una mayor influencia sobre las vértebras de otros órganos.

La zona que une las escápulas con la columna es la que con mayor frecuencia sufre estos dolores y el romboides uno de los músculos que más sufre, la cuarta vértebra dorsal es un punto de tensión máximo, es el cruce de las líneas de gravedad anterior-posterior y posterior-anterior y también es punto de unión de los dos triángulos de fuerza superior e inferior.

Síntomas

Estos son algunos de los síntomas asociados a esta patología:
       Aumento del dolor sobre todo en posturas prolongadas.
       Sensación de carga prolongada y pesadez.
       Limitación de movimiento.

Tratamiento

Habitualmente ocurre en personas mayores de 40 años. Suele producirse un dolor en cuello que impide su movilización completa. Después o a la vez, el dolor se irradia a veces a la paletilla y luego al brazo, generalmente en su parte posterior. Es posible que note hormigueos en los dedos con disminución de sensibilidad, (índice y medio si es la raíz C7). También puede notar pérdida de fuerza en el brazo (tríceps)y en las manos, hormigueo, pérdida de sensibilidad.

La sintomatología consiste en un dolor intenso durante los primeros días que aumenta por la noche en la cama, y luego disminuye progresivamente en unas dos a seis semanas.

Patologías diagnosticadas como por ejemplo epicondilitis o túnel carpiano son a menudo cervicobraquialgias mal diagnosticadas.

El tratamiento es similar al tratamiento de una cervicobraquialgia, aunque probablemente el terapéuta recomendará la toma de algún antineurítico para tratar la inflamación del nervio, ya que la cronicidad de la lesión puede retrasar mucho su mejoría. Los ejercicios cervicales y las recomendaciones posturales son de vital importancia durantes y después del tratamiento para evitar volver a padecer una cervicobraquialgia.


Lumbalgias

¿En que Consiste?

La lumbalgia no es una enfermedad en sí, es un síntoma caracterizado por dolor en la región vertebral o paravertebral lumbar. Este puede ser secundario a patologías de muy diversa etiología y gravedad.

Esta patología generalmente es benigna, pero tiene una gran prevalencia y repercusión social, laboral y económica.

Un lumbago en fase aguda suele tratarse muscularmente cada 3 ó 4 dias hasta su recuperación, la relajación de las distintas fibras del cuadrado lumbar y estiramientos pasivos son muy efectivos. En el caso de haber estreñimiento crónico es lógico pensar que hay que tratar los dos problemas para lograr la mejoría del paciente.

Causas

Puede tener un origen muscular o neural.

Si es de origen muscular el dolor se caracteriza por ser muy general en toda la zona lumbar y puede estar provocado por un sobreesfuerzo, o por coger peso inadecuadamente, por frío o incluso por un estreñimiento crónico.

La hiperlordosis (curvatura lumbar muy pronunciada) es un factor muy a tener en cuenta, la persona que lo sufre es más propensa a cuadros de lumbago.

Tratamiento

En cuanto al tratamiento osteopático el terapéuta realizará estiramientos a nivel pélvico para reducir las tensiones musculares de cara a los ajustes articulares posteriores que serán según cada caso, normalización de los huesos iliacos, sacro y desbloqueo de las vértebras lumbares que lo precisen. En el caso de que exista o pueda existir protusión discal o hernia discal el procedimiento se explica en el apartado "hernia discal".


La Contractura Muscular

En este capítulo me propongo hacer un repaso de la anatomía del caso que veremos posteriormente. Hablaré básicamente de la contractura; porqué se origina, algunas consecuencias y qué elementos intervienen. Debido a la complejidad del tema, ya que una contractura afecta músculos, tendones, nervios, huesos e incluso vísceras, intentaré describir lo más concretamente, sin profundizar en exceso, los factores más significativos.

El tono muscular, es el estado de semicontracción involuntaria de los músculos de un individuo, por lo que es distinto en cada persona.

Después de unas horas de descanso, la musculatura del cuerpo, está más relajada, pierde el tono, y conforme van pasando horas de actividad se va tensando; el tono muscular aumenta. Lo normal sería que todo lo que se tensa el músculo durante las horas de actividad, se relaje durante las horas de descanso. Pero la realidad, es que la musculatura se tensa más de lo normal, de manera que no da tiempo a relajarse durante el descanso, lo que ocasiona que mucha gente se levante de la cama con el tono muscular ya tenso, de forma que cuando durante el dia se va tensando, sobrepasa los límites de tensión normales para el músculo. Es entonces cuando aparece la contractura, que es el aumento constante del tono muscular. Esto se manifiesta en forma de endurecimiento paulatino del músculo y dolores en la zona contracturada e incluso dolores reflejos en otras zonas del cuerpo.

Frecuentemente, un cambio de temperatura brusco o un movimiento fuerte y repentino, sobre una zona contracturada, hace que la tensión del músculo, llegue al límite ocasionando entonces un calambre o rampa, que produce una contracción total del músculo al tiempo que un dolor muy agudo. Un músculo con calambre hay que estirarlo para contrarrestar la contracción.

La contractura muscular, raras veces aparece solo en un músculo. Normalmente, el exceso de tensión, repercute en todo el grupo de músculos que intervienen en un movimiento.

Cuanto más tiempo pasa sin que la persona haga nada para aflojar la musculatura contracturada, más músculos se ven involucrados en la lesión, ya que el mismo organismo, intentando contrarrestar el bloqueo muscular, buscando el equilibrio, tensa otras secciones musculares, con el fin de relajar la zona contracturada. Como vemos en la FIG. l. (Espalda) y FIG. 2. (Escápula y brazo), todos los músculos que intervienen en un movimiento, como puede ser coger alguna cosa, están "encadenados" unos con otros, de manera que una contractura que se manifieste con el endurecimiento de un trapecio, nos indica que lo más probable es que ya haya contractura tanto en el plano medio muscular (por debajo del trapecio); en los romboides (mayor ó menor), redondos, esplenio, etc..., como en el plano muscular profundo (serrato menor, superior o inferior, intercostales, etc...). Del mismo modo, además de encadenarse en profundidad, tambien lo hacen en distancia, es decir, el agarrotamiento de un grupo de músculos cervicales o dorsales, puede derivar en tensiones de hombro, ó de brazo, ó de antebrazo...

A todo esto, debemos añadir que todos los músculos están inervados por la raíz anterior o motora de los nervios raquídeos (por los que discurren los impulsos del área motora principalmente) o bien atravesados por éstos, que van a parar a musculos más lejanos. Esto nos indica que una contractura de los músculos, oprime y aprisiona tanto las terminaciones nerviosas como los nervios que discurren por su interior, por lo que ademas se añaden dolores o sensaciones reflejas en zonas que están a cierta distancia del punto contracturado (con una contractura en las cervicales se puede tener la sensacion de hormigueo o adormecimiento de algunos dedos de la mano, o parte del antebrazo, como vemos en la FIG. 5.).

También encontramos éste proceso en contracturas de la zona lumbo-sacra que repercuten en las piernas, ya que los músculos están igualmente encadenados unos con otros como vemos en la FIG. 3., además de estar atravesados por el nervio ciático, que comunica la zona lumbar con los pies y cuando está presionado por la tension muscular, puede producir desde fuertes dolores lumbares a dolores por detras de las piernas (FIG. 5.). Las contracturas en las extremidades inferiores, pueden complicarse, ya que ademas se comprimen los circuitos sanguíneos (arteriales y venosos). Esto, obviamente, ocurre en todas las contracturas, pero en las piernas hay la dificultad añadida del efecto de la gravedad, que padece sobre todo el circuito venoso (retorno de la sangre ya utilizada hacia el corazon y pulmones para oxigenarla), cuyo camino es vertical y ascendente. Nuestro magnífico cuerpo, que está hecho para vivir perfectamente en condiciones naturales en este planeta, dispone de dos circuitos venosos en cada extremidad inferior: uno superficial, y otro profundo, que discurre por el interior de la musculatura, para que cuando esta se mueva (tense y destense) ayude a bombear la sangre hacia arriba. Pero si esta musculatura esta contracturada, oprime todo el circuito profundo y entorpece la función del mismo. Las consecuencias pueden ser desde dolores y hormigueos, hasta desequilibrios de riego sanquíneo (acumulación de sangre en algunas zonas) dando lugar a varices, causadas por un mal funcionamiento de las válvulas venosas, que están en el interior de las venas y ayudan a bombear la sangre en sentido ascendente, al tiempo que cerrándose, no permiten que ésta retroceda (hacia abajo). De todas formas, una contractura en las piernas, puede ocasionar trastornos circulatorios, pero no es muy frecuente que origine varices.

En la FIG. 4. vemos las zonas de distribución de sensaciones (área sensitiva del cerebro) y reacciones (área motora) según el nervio raquídeo por el que transcurra la información. Viendo esto, comprendemos que en muchas ocasiones, grandes contracturas en la zona dorsal, ocasionan dolores o pinchazos en la zona del esternón, o en las costillas. Incluso se han detectado problemas digestivos, causados por contracturas en la espalda, que presionan los nervios raquídeos que salen de la columna vertebral y circulan hacia el esternón por el interior de cada costilla (nervios intercostales) junto con una vena y una arteria intercostales. Todos estos reflejos dolorosos, cuando los tratemos con masaje, no lo haremos directamente sobre ellos, sino que trabajaremos sobre la zona contracturada de la espalda, la dorsal en este caso.

También observamos como una tensión en la zona lumbar o sacra puede repercutir en las piernas y en los pies. Hay casos, que además de posibles reflejos de dolor, una contractura ocasiona frecuentemente que un miembro se "acorte" debido a que la contractura, está más acentudada en un lado que en el otro. En los casos que comprobemos que hay una extremidad más corta que otra, y esto está producido por una contractura, deberemos realizar estiramientos de desbloqueo. Por lo tanto, nos podemos encontrar que en una contractura de la región lumbo-sacra haya una pierna más larga que otra o en las extremidades superiores, en las cuales el resultado es que hay un brazo ligeramente más largo que otro, o en las cervicales, produciendo un acortamiento del cuello, etc...

Siempre que encontremos problemas de este tipo, en que la contractura está más acentuada en un lado que en el otro, debemos hacer la maniobra de desbloqueo sobre la parte más relajada, en la que no hay dolor. En el caso de las extremidades, haríamos los desbloqueos en la extremidad más larga, ya que la corta lo es porque la contractura hace que los músculos tiren de la extremidad hacia la zona bloqueada, lo que produce un ligero acortamiento de la extremidad (no superior a un centímetro normalmente).

Debemos tener en cuenta además, que los músculos se insertan en los huesos por medio de los tendones, que son fuertes cuerdas formadas por tejido conjuntivo denso y fibras musculares. Se insertan en el periostio. Por otro lado, hay otras sujecciones, que unen las piezas que forman una articulación, manteniendo la posición de los huesos y cartílagos que la forman, que son los ligamentos. Éstos consisten en una banda robusta de tejido conjuntivo.

En el caso que nos ocupa, nos referiremos en la mayoria de ocasiones a los llamados músculos esqueléticos, que son aquellos que propulsan las palancas del esqueleto (el conjunto de huesos, músculos y articulaciones, forman auténticas palancas). Sin embargo, no todos los músculos son esqueléticos, ya que una gran parte del tejido muscular, está formando las vísceras de todo el cuerpo.

Los movimientos de contracción de los músculos insertados en los huesos, pueden actuar en varias direcciones, según su posición en la articulación correspondiente. Existen músculos aislados o grupos de ellos, que realizan cada tipo de movimiento. Normalmente, a un músculo que tiene efecto opuesto al otro, respecto a cierta palanca, se le denomina músculo antagonista y la mayoría de articulaciones, funcionan por medio de grupos de músculos antagonistas.

Debido a su gran dureza y resistencia, los tendones obedecen siempre al músculo que se contrae y por lo tanto tiran del hueso sometiéndolo a malas posiciones, como acortar una extremidad, o en el caso de la colmuna vertebral a acentuar sus curvas fisiológicas, desequilibrándolas (FIG. 6.). Una contractura en la musculatura dorsal, además de los dolores reflejos y en la misma zona por comprimir los nervios, actúa en muchas ocasiones sobre la columna vertebral aumentando la curva natural hacia atrás; hablaremos entonces de cifosis. Si por el contrario la contractura es en la zona lumbo-sacra se acentúa la curva inferior de la columna, que es hacia delante, a esta desviación se la llama lordosis. Hay ocasiones en que la contractura es mayor en un lado que en el otro de la espalda, por lo que el músculo tira de la columna vertebral, más de un lado que de otro, produciendo una desviación lateral de la columna. Esta lesión, se conoce con el nombre de escoliosis.

Sin embargo, hay que decir, que no todas las desviaciones de columna vertebral son producto de contracturas, sino que en muchas ocasiones es justo al contrario: una desviación producida por malformación, o accidente, ocasiona una gran contractura en la musculatura cercana, debido a la gran fuerza y resistencia de los ligamentos y tendones, que arrastran al músculo hacia el hueso.

Dentro de las escoliosis, cabe distinguir entre escoliosis leve, moderada y grave. La escoliosis leve, es una escoliosis falsa ya que no hay rotación de las vértebras y sólo aparece la curva primaria, en la que con quiromasaje u otros tratamientos (natación, yoga, gimnasia especial, etc...) se restablece totalmente.

La escoliosis moderada presenta rotación de vértebras y en algunos casos, puede curarse, aunque es necesario para ello un tratamiento más complejo. Está la curva primaria y puede aparecer la curva de compensación. En la escoliosis grave aparece siempre la curva primaria y la de compensocion. En muchos de estos casos, hay que intervenir quirúrgicamente ya que la deformación y la rotacion de las vertebras van evolucionando peligrosamente para la salud del paciente. La escoliosis grave, no se cura con quiromasaje, pero sí se alivia la contractura y, por lo tanto, los dolores, al tiempo que ayuda a retardar el empeoramiento de la lesión.

A la escoliosis moderada y grave las llamaremos escoliosis verdaderas, ya que en ambas existe rotación de las vértebras.

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